ALOP
Trabajamos por la democratización y la
equidad en nuestras sociedades
Boletín # 32
  junio 2012

Editorial

Destacados

Secretaría Ejecutiva

Centro América, México y el Caribe

Región Andina

Cono Sur y Brasil

Género

Grupos de trabajo

Proyectos en curso

Antena Bruselas

Mensaje de nuestra asociada

 

Lo que realmente está en juego en Río+20
Por Oscar Azmitia - Presidente de ALOP

Más allá de las reuniones y de los debates lo que está en juego en Río+20, de cara a los postergados de la historia y de cara al futuro de nuestros pueblos, es si lo que se ha venido llamando como «desarrollo sostenible» ha ayudado a superar la pobreza y a que los seres humanos vivamos con calidad de vida.

Parece muy claro que el desarrollo, dentro del sistema capitalista “es una trampa que cabe denunciar” expresó en un artículo Leonardo Boff. Y esto porque la lógica y la práctica que inspiran las políticas de la mayoría de los Estados latinoamericanos (a veces ocultada por una teoría) contradice la lógica de la sostenibilidad y el alcance de la misma. El desarrollo entendido como crecimiento da por supuesto que los recursos de la naturaleza son infinitos y que la tierra debe ser “dominada”. Este desarrollo sostenible pues, es una trampa del sistema imperante y asume los términos de la ecología (sostenibilidad) para vaciarlos. Asume el ideal de la economía (crecimiento) enmascarando la pobreza que él mismo produce.

El desarrollo entendido como crecimiento ha generado altos niveles de inequidad en el continente. Somos la región más desigual e inequitativa del planeta, aunque no lo más pobre. Y esta inequidad genera múltiples problemas como la inviabilidad de muchos de nuestros países y como que nuestras democracias no han podido resolver el problema de la pobreza y la inseguridad.

Si no construimos alternativas de vida sustentable iremos al fracaso y al desastre ecológico que ya se vislumbra. El premio Nóbel de química Christian de Duve en su conocido libro Polvo vital: la vida como imperativo cósmico, dice que en otros tiempos fueron meteoritos rasantes o cataclismos naturales los que devastaron la biósfera; pero que hoy el meteorito rasante más peligroso se llama ser humano.

También es claro que este desarrollo-crecimiento dentro de la globalización neoliberal ha debilitado los derechos ciudadanos. Tenemos claridad que el concepto de ciudadanía es un concepto en disputa y polémico; tan así que a lo largo de la historia ha sido motivo de luchas y hasta de guerras. No siempre la ciudadanía ha sido un concepto democrático; es más históricamente a veces ha sido excluyente. Por eso hoy se cuestiona mucho el concepto tradicional de la ciudadanía y se busca que ella asegure los derechos civiles, politicos, sociales, culturales y ambientales. Y se busca también ampliar el contenido y la cantidad de derechos, así como la cantidad de gente que puede se ciudadana. En este último sentido se habla hoy de ciudadanía transnacional, para referirse a problaciones migrantes y, teniendo en cuenta, que como dice Alberto Rojas, profesor de la Universidad de Costa Rica, que no hay categoría social más excluída de ciudadanía que la población migrante irregular. De allí que discutir sobre la ciudadanía es discutir sobre el tipo de democracia y de desarrollo que tenemos y que queremos.

El desafío ético en este campo es que debemos aprender a vivir y a desarrollarnos como especie. Y una de las mejores maneras de hacerlo es recuperando el verdadero sentido de la sostenibilidad. Y que como afirma Boff: “lo importante es que tengamos una sociedad sostenible, que encuentre el desarrollo necesario que garantice la base material de su reproducción haciendo que, de esa forma, el desarrollo partícipe de esa sostenibilidad.”

Y recordemos que la categoría sostenibilidad, proviene de las ciencias de la vida y de la ecología y con una lógica circular e incluyente que representa la tendencia de los ecosistemas al equilibrio dinámico, a la interdependencia y a la cooperación de todos con todos.

Lógicamente esto va más allá de lo que hoy se está llamando “economía verde”. Una sociedad es sostenible cuando garantiza la vida de las personas y de la tierra. Y la vida en su sentido más amplio, se asegura cuando se tiene acceso al trabajo significativo, a la seguridad social, a la igualdad en la sociedad y en la política no importando el género, la edad, la etnia o la condición económica, entre otros. Una sociedad es sostenible cuando se plantea con seriedad ir más allá del crecimiento económico y buscando luego que su accionar corresponda a nuevos planteamientos.

En ese sentido nos parece muy interesante reflexionar y poner en el debate la teoría del decrecimiento. Giorgio Mosangini dice que el decrecimiento intenta hacer visible la insostenibilidad global y estructural de nuestro sistema y por lo tanto la necesidad de abandonar nuestro modelo de “desarrollo” basado en el crecimiento ilimitado; el decrecimiento surge entonces como la necesidad de romper con el modelo inviable en el que vivimos.

Lo fundamental es que la sociedad pueda ofrecer calidad de vida a sus ciudadanos sin arriesgar el futuro del planeta.

La única salida –si queremos salir de las buenas intenciones con pobres resultados- pasa por un cambio de paradigma, como lo expresa Alejandro Chanona de la UNAM de México: hay que cambiar el paradigma económico, si es que queremos una sostenibilidad real. Y este cambio, dice Chanona “debe acompañarse de un renovado marco discursivo-conceptual y del desarrollo de nuevos indicadores para medir el bienestar social.”

Desde ALOP queremos proponer alternativas a ese desarrollo que tenemos y ayudar a la construcción del desarrollo que necesitamos y queremos. Y ésta es una tarea no sólo necesaria sino urgente. Reafirmamos el compromiso ético de ALOP con la vida y con la sostenibilidad de las personas y del planeta, indicado con mucha claridad en nuestro plan trienal 2011-2014 cuando nos proponemos trabajar por un desarrollo sostenible basado en una perspectiva de derechos humanos.

:: IMPRIMIR


Volver a página inicial

 
www.alop.org.mx | info@alop.org.mx

Si desea suscribirse gratuitamente a este boletín, difundir alguna información, tiene alguna dificultad para abrirlo, o no desea recibirlo, comuníquese con: info@alop.org.mx