DEMOCRACIA Y DESARROLLO EN AMÉRICA LATINA

 

    

  

De su Asamblea General celebrada en São Paulo en el mes de mayo de 2008, emanó un claro mandato político en el sentido de consolidar a ALOP en su condición de entidad auto organizada y autónoma y en tanto actor de la sociedad civil latinoamericana que incide políticamente en los campos de la democracia y el desarrollo regional, referentes centrales de su misión institucional.

 

 

Para ello la Asociación debe interpretar los nuevos escenarios que se perfilan en y para Latinoamérica hoy en día a partir de los cambios que, dentro de la secular diversidad del contexto latinoamericano, vienen ocurriendo en la región desde diez o veinte años atrás. Con estos cambios, cuya expresión más evidente se expresa en la ascensión de gobiernos de centroizquierda en muchos de nuestros países, se presentan oportunidades al mismo tiempo que desafíos, aunque también de una nueva manera, continúan manifestándose dilemas antiguos no resueltos y problemas con raíces muy profundas respecto de la democracia y el desarrollo de nuestra región.

 

Se trata de un continente convulso y en mutación en el que están en revisión los paradigmas de democracia y desarrollo que han predominado en él por varias décadas lo que genera una serie de conflictos, tensiones y dilemas entre las múltiples agendas (con sus límites y posibilidades) que distintos actores despliegan. De ahí que si por un lado la política y la economía cotidianas afirman el curso del modelo económico vigente y la construcción de una economía, sociedad y Estado neoliberales, al mismo tiempo se constatan positivos indicadores de logro de algunas de las nuevas políticas y enfoques, y también con la negociación y el acuerdo, en más bien discretos avances en la integración de la región. Esto ocurre tanto en los procesos internos de los países, como también entre los propios territorios locales, en los grupos y sectores de actividad, que no pocas veces manifiestan intereses distintos, los que están negociando de múltiples maneras y día tras día. El papel de la ciudadanía está todavía por precisarse, de hecho las lecturas e interpretaciones que las organizaciones de la sociedad civil efectúan de tales procesos son diversas y se ubican en el núcleo mismo de la discusión política, y se encuentran todavía a medio camino de madurar en perspectivas estratégicas y posicionamientos sobre los nuevos escenarios presentes en la región.

 

Por tal motivo, ALOP trabaja con la intención de comprender el nuevo escenario en el que se vinculan las ONG y otros actores sociales y políticos para, junto a ello, repensar los paradigmas políticos del nuevo progresismo en AL y los impactos de las políticas de los gobiernos de centro izquierda de la región. Todo ello en términos de profundizar la democracia y construir agendas comunes con los demás actores.

  

En esta dirección, la experiencia de ALOP en la materia nos ha permitido, por una parte,  avanzar en el reconocimiento de la voz de los movimientos sociales y del rol de las ONG y, por otra, el percibir las posibilidades y límites respecto de la construcción de agendas transformadoras compartidas con otros actores. De esta forma, el trabajo de investigación y articulación a realizar en relación con la Democracia y la participación ciudadana se vincula de manera directa con el esfuerzo de reflexión y formulación de propuestas que ALOP realiza respecto del Desarrollo sostenible con equidad y sobre la disputa que se está produciendo en la región entre los diferentes paradigmas que pugnan por definir su desarrollo. 

 

En este ámbito, el Informe sobre Democracia y Desarrollo en América Latina (IDD) constituye el instrumento fundamental de la Asociación tanto para la producción de conocimientos y propuestas sobre la democracia y el desarrollo latinoamericanos como para el relacionamiento con otros actores (ONG, partidos políticos, movimientos sociales) para promover su realización. 

 

INFORME DEMOCRACIA Y DESAROLLO EN AMÉRICA LATINA

C_InformeDeyDesarrollo